Primer premio del concurso de relatos “Refugiados”

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Este es el relato de María Fernández Muñoz, de 2º de Bachillerato, que ha merecido el primer premio en la categoría 2 (alumnado de 4º de ESO, Bachillerato y Ciclos) del certamen de relatos “Refugiados” que nuestro centro ha celebrado como cierre de las Jornadas sobre refugiados que celebramos en el mes de enero. Os dejamos aquí el relato

 

María Fernández Muñoz: Una flor en el desierto

“Empiezo a ser consciente de lo que está ocurriendo. Empiezo a sentirte y eso me estremece.
No sé qué sentirás desde ahí dentro, pero no puedo ocultar ni fingir, lo culpable que me siento. Aún no has nacido y ya conoces la guerra, la muerte y el terror.
Solo son 16 años los que me acompañan, solo llevaba conmigo una inocencia que me arrebataron. Atrás quedaron los colores vivos y el aire cálido. Ahora solo importa este camino gris, fangoso y turbulento, esta inmensidad aplastante que nos aprieta y ahoga a cada paso, que nos conduce al infierno, a la desesperanza y a la pobreza más absoluta.
El último recuerdo que tengo de mi hogar está empañado en fuego y cenizas, no consigo recordar el olor de mis libros, el aroma de mi perfume, el despertar sonriente de las mañanas…
Solo reconozco el polvo seco, hiriente y mortífero, clavándose en mi garganta, enterrándose en mi pecho.
Náufrago entre gentes que no conozco, no distingo a nadie en este viaje final, solo una leve luz, la de mi hermano pequeño, esa a la que me aferro, la que me acompaña y me guía en este viaje sin retorno. Una luz de ojos negros y grandes que ha perdido en el camino su viveza y su fuerza y se ha convertido sin saberlo en esclavo del miedo, del hambre, la rabia, la desesperación… unos ojos agotados, atemorizados por la llegada de un invierno aplastante y gélido que inmoviliza nuestros cuerpos, mientras tú creces cada día un poco más.
No, no quiero que llegues, aún no.
Cómo te explico, hijo mío, que nunca sabré si podremos sobrevivir a esta batalla, cómo te cuento que todo esto es producto de una guerra inventada por intereses económicos, qué tu abuelo murió defendiendo a su familia sin saber por qué su pueblo estaba siendo atacado, cómo puedo describirte la desolación en la que vivimos, los rostros y las llamas de aquel desastre, y cómo me atormenta el no poder encontrar a mi madre desaparecida, que un día salió a buscar a su hermano y aún no ha vuelto, el camino no espera y la muerte acecha.
¿Quién se va a apiadar de una adolescente embarazada y de un niño autista de seis años, si los poderes políticos y la sociedad en general, miran hacia otro lado, cuando desde sus cómodas casas, ven por televisión nuestra desgracia?
Hijo mío la protuberancia de tu existencia se hace más notable a cada luna que se esconde, dejándonos solos e indefensos, la supervivencia en este entorno es muy difícil, mi cansancio es tan extremo que no consigo caminar tan rápido como los demás.
Mi hermano es mi pilar, mi lucha, mi aliento, por él sigo adelante. Pero él vive en su mundo, desconoce la realidad de esta guerra sin sentido y cruel.
Mis pensamientos gritan por la desesperación de no poder ser hablados. Por ello te hablo cada noche antes de intentar dormir. A ti que llevas cinco meses dentro de mí, a ti, a quien todavía no le he contado que tu existencia es la secuela de una violación, fruto del odio, de un enemigo que desconozco, pero que ha truncado mi vida para siempre. Hijo mío, no sé si algún día llegaremos a vernos, si es así, quiero que todo lo dicho no afecte en tu manera de ver el mundo. Quiero que no veas las personas en color, sino en estados de la música y sepas diferenciar con esto, la armonía del ruido, quiero que ayudes a quienes nos dieron la espalda, que si algún día, mi niño, llegas lejos, no olvides de dónde vienes, no olvides a tu pueblo, que tu inocencia sea perpetua y que tu inteligencia sea igualitaria a tu bondad. Eres un rayo de luz en los ojos de una ciega. Una flor en el desierto.
Pero si la oscura noche llega y nos envuelve. Si viene el final que a veces tristemente deseo, te diré, que te voy a echar de menos.

De un modo u otro llegaremos a ser libres.”

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